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martes, 25 de febrero de 2014

Aviso de interés público

Presten atención, ciudadanos, pues a continuación la Bestia de la Dehesa les ofrecerá una serie de datos y hechos que a mi entender deberían ser de dominio absolutamente público. Celebre aquel que conociese de antemano aquestos hechos pues sin duda es algún tipo de visionario o prócer si por propia cuenta se percató de las insólitas verdades expuestas a continuación.

Comenzamos con un sorprendente paralelismo de carácter musical entre las dos agrupaciones más dispares del mundo. Por un lado, Santa Justa Klan, grupo formado por el elenco adolescente (en su momento, porque probablemente en la actualidad atesoren ingentes cantidades de pelo en su zona genital) de la magnífica serie de Telecinco Los Serrano. Probablemente una de las mejores bandas de todos los tiempos, tanto en su campo (el "pop canallesco adolescente") como a nivel de la música en general. Frente a ellos, los Beatles y el imperdonable plagio perpetrado por este grupo británico sobre la propiedad intelectual de los jóvenes madrileños. Veanlo:



Estremecedor. A continuación, Joan Jett and The Blackhearts diciendo con toda claridad la frase "me la chupas, beibe" en la archiconocida canción "I love Rock and Roll"


Completamente inmoral. Por último, un ligero detallito acerca de la película Jesucristo Superstar  y su protagonista principal. Pero antes, un inciso para señalar lo buenorra que se ha puesto María Isabel, la chiquilla que cantaba aquello de "Antes muerta que sencilla" y que salía en el mismo programa de chiquillos cantando que el gordo ese que le dedicaba la canción a su difunta predecesora. Aquí una imagen de María Isabel y sus dotes adultas:


Aquí una del antes mencionado "gordo que canta":


Y ya, sin más preámbulos, Ted Neeley, el protagonista de Jesucristo Superstar, haciendo del mismo Jesucristo, es bizco. Exacto, ese es el anuncio. Ese hombre está virulo, estrábico perdío, con un ojo te mira a tí y con otro a la máquina de refrescos. Me parece increíble que no se haya percatado todo el mundo, porque en lo que a mí respecta ya no pude tomarme la peli en serio. Por Dios, que está haciendo de Cristo. A efectos prácticos, en esa película Cristo es muy bizco. Cualquier momento dramático a la mierda, me parto la caja de su estrábica cara de solemnidad. Pero no es necesario que me crean, compruébenlo:


Exacto, completamente virulo. Su virulencia no tiene límites. Bueno, y esto es todo, gracias por haber leído este interminable tocho sobre chorradas y espero que se sientan felices de atesorar ahora, como regalo mío, estos conocimientos. Diviértanse.


martes, 4 de febrero de 2014

I love you

Parece difícil, con el mercado saturado de porquerías sentimentaloides que pintan de color amor romántico un montón de ganas adolescentes de fornicio, sentirse hoy día completamente embargado y conmovido ante ese sentimiento tan complejo e insondable que nació tal como lo conocemos en el siglo XIX: el amor.
Sin embargo, avisado quedas, avezado lector, de que las historias más conmovedoras que el amor nos ofrece están en los lugares donde menos deberían estar. Sin ir más lejos, me encuentro a mí mismo profundamente conmovido (soy valiente, no niego mis sentimientos así como no niego mis erecciones) observando un vídeo pornográfico recopilatorio cuyo título promete "Los 13 orgasmos más ridículos que haya habido nunca". Tras los primeros cinco clips de vídeo, que le dejan a uno sonriente y excitado como un salmón en celo, llegué al supuestamente 6º orgasmo más ridículo, que me arranca de una hostia la sonrisa de la cara. A pesar de que el clip de vídeo os lo incluyo a continuación, creo que es menester relatar la sórdida, ridícula y apasionante historia que estos pixels con formas sinuosas ocultan.
En el magníficamente clásico escenario de un parking público, una señorita cabalga con palpable fruición el inflamado miembro de un caballero recostado en el suelo. Cercana a la catársis orgásmica, la señorita (que, por cierto, se llama Kristina Rose) reitera entre sollozos que ama a su compañero de farándula. Esta situación abunda en las tomas falsas del porno, en momentos en que la intensidad del coito conduce a uno o más de los actores a declarar su amor al resto del reparto. Situación coreada por las risas y las mofas de todo el equipo de rodaje que lo presencie. Sin embargo, en esta ocasión, la señorita Rose brama y reitera sollozando que ama a su interlocutor, sin ningún tipo de reparo. Después reiterará que está a punto de correrse, lo que sí es una situación más coloquial en el mundo de la pornografía, pero a priori, mientras el actor se concentra en mantener el distanciamiento necesario para ejercer este show bussines, ella lo mira y le dice una y otra vez "te amo tanto". Precioso y sórdido al mismo tiempo. Tras correrse, en un gesto inusitado de ternura que casi acaba con mi negro corazón, ella se recuesta sobre él, le agarra el rostro y le dice de nuevo "I love you".
Desconozco las circunstancias de esta situación. Quizás la pobre señorita Rose se derrumba ante una grave carencia de afecto, o incluso puede que realmente esté enamorada del susodicho actor. Pero la inconveniencia de la frase en la situación, la fruicción, el éxtasis y la intensidad, en un garage, ante las cámaras, ha sido un feliz compendio de circunstancias que han llevado a la captación de este momento de romanticismo absoluto del que él no sabe como defenderse. Y mientras ella solloza y se corre a partes iguales, en mitad de la intensa declaración. Quizás sea yo, que tengo la puta cabeza quemada de drogas y porno, pero me ha parecido una situación tan inusual y maravillosa que es digno de hacerse patente e incluso de recordarse.

miércoles, 1 de enero de 2014

Promesas Solemnes

¡A zurrir mierdas con un látigo, 2013! Apreciadísimos lectores, estarán ustedes leyendo esto probablemente padeciendo el jet lag de cambio de año, científicamente denominado "Una resaca que no se la salta un galgo". Puede que ya hayan expulsado las primeras deposiciones anuales, duras y secas como el alma de Joselito o líquidas y jupiterinas como un lapo de John Wayne. Puede incluso que ya haya pasado mucho tiempo desde la llegada del 2014 y que os importe ya un carajo lo que tengo que deciros en ese respecto. Si es así, pueden irse a ustedes a freirse la uretra en aceite de oliva.

Si sigue leyendo a pesar de todo, es para usted para quien va este mensaje, amantísimo lector. El comienzo de año suele tener el efecto secundario y absurdo de hacernos prometer terribles disparates sin pararnos si quiera a pensar en lo que estamos diciendo. ¿Quién no ha oído a un amigo o vecino en estas fechas prometer bramante y solemne " Este año pienso comer más naftalina que nadie" para luego morir después de comerse la tercera bolsa?. Clásicos navideños como este son los que minusvaloran la finalidad de este post, que también es, al fin y al cabo una promesa.
Sin más preámbulos: Me comprometo con toda la solemnidad que permite esta sociedad de hoy en día (no hay solemnidad en una sociedad cuyas campanadas no presenta Ramón García) a publicar al menos una entrada semanal a lo largo del próximo año. Han leído bien, impresionables lectores, una publicación semanal durante un año entero. Sin faltas ni vacaciones. Que una nutria se reproduzca con mi pie si miento. 

Y ahora, vayan a disfrutar del 2014. O por lo menos, traten de sobrevivirlo para poder comprobar si esta promesa era finalmente cierta o solo una tentativa más de enderezar su vida por parte de un pelele sin voluntad. 

martes, 1 de enero de 2013

A chuparla, 2012

El año 2012 ha muerto y es el momento de bailar y defecar sobre su cadáver todavía caliente. Es lo que toca. Llegan algunos de los mejores momentos del año en los que espurreamos todos los errores que cometimos el año anterior, haciendo mofa de ese año, todavía de cuerpo presente mientras la viuda llora y se suena los mocos en un impresionante pañuelo con la cara de Johnny Depp bebiendo leche de soja.
Pero llega este nuevo 2013, fresco como una lechuga y con un gigantesco strap-on color violeta para reventarnos el ano. Anuncian borrasca. Pero no debemos tener miedo a esta sodomítica sombra que se cierne sobre nuestras cabezas. Voy a seguir la tradición, descojonandome del año recién defenestrado, y diré que el 2012 ha sido, por norma general, una temporada de mucha busqueda y poco acción, en el que hemos estado buscando una salida que no existe en vez de estar fabricándola con nuestras propias manos. Seguro que ha todos les ha llegado alguna revelación o algún buen momento que ha hecho que esos recién despedidos 365 días merezcan la pena, siempre pasa.
Pero eso no quita que, al margen de los estúpidos tópicos de apuntarnos al gimnasio, aprender inglés y dejar de una vez por todas el vicio de la fitofilia, debemos proponernos de todas todas que no sea otro puto año absurdo de dejar el tiempo correr. Sino en el que nos vamos a enfrentar a la amenaza enculadora con la cabeza alta, dispuestos a dar la vuelta a la tortilla y violar al violador. Tirando exclusivamente de fuerza, carácter y, mi toquecito personal, cloroformo.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El baile del carcamochas

No me da miedo morir. Soy un caballero primario y feliz que ha disfrutado del rápido tiempo que se le ha designado en este mundo. Estoy muy orgulloso de todas mis cerdadas y depravaciones, son como hijos para mí (hijos deformes como los que tendrías con tu hermana, pero hijos al fin y al cabo. Los tendrás que querer). No me arrepiento de nada.
Lo que me da miedo es envejecer. No por las razones comunes de perder la vitalidad juvenil, que mi cuerpo ya no funcione como acostumbraba o que se me escapen perdigonazos macerados en saliva de la comida de anteayer. Todo eso lo tengo asumido, y lo último incluso me gusta. El problema es la cuestión sexual. Hoy día, la avanzada e irrefrenable ciencia humana ha puesto al alcance de nuestra mano esas mágicas pastillitas azules que convertirán nuestro defenestrado miembro viril en un babeante y oloroso zombi-polla que a duras penas puede cumplir sus funciones originales, pero que al fin y al cabo nos permite el buscado gozo de introducir nuestro tejido cavernoso en agujeros húmedos. Así que el problema ya no radica en el mal funcionamiento de nuestro cárnico hardware.
El problema son nuestros coetáneos y potenciales parejas sexuales. Siempre quedarán las putillas, heroínas callejeras de la vida diaria, para aliviar nuestro problema, pero en caso de no poder acceder a ellas (por ser demasiado pobres, demasiado estirados o demasiado repugnantes) la única salida sexual son las geriátricas caderas de octogenarias de nuestra generación. Por eso rezo todas las noches a Daniel Radcliffe, dios de los poster eróticos en talleres mecánicos, para que me lance un rayo gerontofílico que me convierta en un amante de las tetas caídas y los pellejos colgantes.
Porque sería una lástima arruinar esa maravillosa etapa que es el ocaso de la vida, que nos brinda tan increíbles oportunidades en el campo de la excreción libre de detritus variada, por culpa de una lívido polvorienta e insatisfecha, muerta de sed en una isla rodeada de agua salada. Es desconcertante desear aficionarte a los coños sin lubricar y las arrugas desmedidas pero, ¡que me aspen si no lo deseo en el fondo de mi alma!

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Aquí huele a estrellato

Me fascina el agua. Flotar en una piscina pública, aun sabiendo que es lo más parecido a una lluvia dorada masiva que he perpetrado nunca, es muy parecido a la vuelta al útero materno: el sueño de todo mamífero cabal. Solo hay una forma de acercarse más a esa sensación, y es pagando a una prostituta india (madre por enésima vez), maltratada y triste, para que te deje introducir la cara en su desmensurado útero y una vez dentro, aspirar el exótico aroma del Oceano Índico y de enfermedades venereas erradicadas siglos ha en Europa. Una experiencia sibarítica solo al alcance de los más perturbados. Lo de la piscina pública es mucho más fácil.
Sin embargo, la sociedad vuelve a interponerse entre mis mayores placeres y yo. Hay un obstáculo que me frena en seco entre mi vida y la piscina pública: los vestuarios. Allí donde los hombres, en una camaradería y hermandad obligada, se desnudan y se miden los penes unos a otros. No es pudor lo que me refrena, pues soy una persona activamente nudista y estoy muy feliz con mi desfigurado cuerpo de animal campestre. El problema es el olor a testosterona, las miradas furtivas y curiosas a los miembros ajenos, en busca de una inyección de moral. Es un oasis en una isla de mentiras, un descanso en la no aceptación constante. Entonces llega el macho alfa, un individuo con un desproporcionado nabo, que ondea su virilidad al viento mientras mira a los demás, diciéndonos con los ojos "No pasa nada, chicos, yo no le doy importancia y vosotros tampoco deberíais. Nadie es mejor que nadie por la longitud de su miembro, aunque yo sea capaz de satisfacer a una mujer y vosotros no". Entonces el resto de la improvisada manada agacha la cabeza y ofrece víveres al líder. O por lo menos, esa es la sensación que me dio a mí.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Elvis nació en Tupelo

Paseaba por el vertedero municipal de mi pueblo cuando de pronto sonaron voces celestiales. Pensé que era una aparición divina, pues de pronto las montañas de deshechos se llenaban de luz. Agarré una piedra y me preparé para el lanzamiento, pues San Gabriel me debe 150 € de una vez que pillamos farlopa juntos. Cual no sería mi sorpresa cuando, de una mesilla de noche rota con la palabra "mozalbete" escrita en tres idiomas por toda su estructura, apareció Elvis Presley, gordo como una foca monje y meneando su ajada cadera.
- Mierda, Elvis- exclamé- Pensé que estabas muerto.
- Yo pensé que tú estabas muerto.- contestó en tono de broma.
- Muchacho, llama a tu madre que estará preocupada- le aconsejé.
- Y tiene razones para ello.- dijo pensativo- Pero el caso es que he venido a decirte algo. Algo trascendente que cambiará el modo de ver mi obra, una revelación póstuma sobre mí.
- Entonces estás muerto...
-¡Que sí, coño!-vociferó. Le pegué una pedrada en la cabeza y calló inconsciente. Revisé su chaqueta, saqué un paquete de tabaco y me encendí uno, mientras esperaba que recobrase la consciencia. Tardó casi veinte minutos.
- ¿Ya estás mejor?- pregunté.
- Si, ha debido darme un bajón de azúcar.- me contestó Elvis.- Bueno, a lo que íbamos. Venía a decirte que nací en tu pelo.
- Eso ya lo sabe todo el mundo- contesté molesto- Tupelo, Mississippi. 
- No, hombre, no, eso era una broma. Nací literalmente en tu pelo. En el tuyo en concreto y en el de todos en general.
- Creo que no te sigo- dije rascándome la huevada y oliéndome los dedos.
- Yo soy un ente nacido en el pelo de la humanidad. En su cuero cabelludo, para dar alegría a sus melenas.
- No me digas.
- Exacto.- contestó orgulloso- He nacido en el pelo de la gente y creo que es el momento de que lo sepan.
- ¿Cómo es eso?
- Mi padre tuvo que mudarse al pelo por motivos de trabajo. En esa época era un mal barrio, pero tuve una infancia feliz entre piojos y grasa capilar.
- Ahora lo entiendo todo- dije sorprendido- Todo cuadra.
- Sabía que lo entenderías, hermano- respondió satisfecho, abrazándome- Ahora debo irme. Extiende el mensaje.
Y desapareció como había venido. La verdad es que no entendí un carajo, pero me gusta hacerme el interesante con la gente muerta. Así que ya lo sabéis. Elvis nació en tu pelo. En el tuyo y en el de todos. Y por eso siempre estará, de alguna forma, con nosotros. Menos con los calvos.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Tras la pausa para publicidad

Todo vuelve en Septiembre, por suerte o por desgracia. Vuelven las colecciones inútiles que no conseguiréis completar jamás (lo cual es un mecanismo de defensa de la naturaleza, para que no acabemos llenando nuestra casa de "Maquetas de píloros a escala" o "Clítoris de la suerte de Falete"), vuelve la alopecia a los árboles, vuelven los atascos, vuelven los albinos de su hibernación veraniega y, sobre todo, vuelve la triste rutina que tantas pobres almas de llorones sodomitas hipoglúcidos ha hecho quebrarse. Vuelven las irrefrenables ganas de suicidio de sociópatas variados entre los que se incluyen tu prima la del pueblo y el bisoñé de Tchaikovsky.
Pero no todo es una puta mierda deprimente. Han vuelto los genios de Guardería Cabaret, ha vuelto el fresquito revitalizante que uso para secar mis huevos tras la ducha y, además, vuelve la puñetera Bestia de la Dehesa. Y antes de lo previsto, pues las vacaciones de verano me habían convertido en una masa informe de mierda y no creí que me recuperaría antes de enero. Pero aquí estamos. Nos hemos limpiado el ojete con septiembre y estamos dispuestos a bebernos los jugos vaginales de Octubre. ¡Heil, Manolo Escobar!

lunes, 9 de julio de 2012

High luxury

Accedí a compartir la arraigada tradición de acudir al litoral español cuando el periodo estival aprieta. Al fin y al cabo, hasta los alemanes lo hacen y ellos saben coger al toro por el escroto. Me presento ante un hotel costero que vio envejecer y morir a la Mirinda. El gotelé había conquistado hasta el tanga del recepcionista calvo que nos recibió. Mi fin de semana costero se dibujaba como una vuelta a un pasado que soy demasiado joven para haber vivido.
Un pasillo muy muy funky, en tonos morados, granates y rosas, y engalanado esporádicamente por algún que otro motivo geométrico setentero a más no poder, me condujo a una habitación mediocre cuyo suelo había sido vilmente robado a la familia Alcántara. Para terminar de aliñar este mixed explosivo, un desfile de obras de arte completamente surrealistas poblaban los pasillos: Un relieve que parecía mostrar un hombre desnudo, imitando los griegos, pero realizado sobre un material similar a la lefa seca; un jarrón azul eléctrico hecho de corcho pan sobre unas patas naranja butano; y mi preferido, un gracioso cocinero bizco que me alegraba mi estancia con su mirada perdida, lo que nosotros apodamos el Bizcochef (fotos de nuestro camarada virulo arriba y abajo). Me reí mucho con todo esto, e incluso me hizo gracia cuando, por la noche, montaron una especie de fiesta geriátrica donde los ancianos bailaban al ritmo de baladas más antiguas que la violación anal. Un hotel inundado de chirrido de titanio y chasquidos artríticos. 

Sin embargo, hubo algo que sobrepasó mi cupo de buenrrollismo: había contratado un desayuno de buffet, y cual fue mi sorpresa cuando encuentro que el buffet son 3 rodajas de chorizo, un pack de zumo del mercadona, una rebanada de pan bimbo y un cruasan de aspecto dudoso. Mi cara de decepción debió ser épica, y todavía me contuve de arrodillarme en el suelo gritando "Lo habeis destruido". Pero esto si que no lo paso. Me da igual lo viejuno y absurdo que sea el hotel. Por lo pronto, he dejado mi retrete con más restregones de mierda que porcelana. Pero eso no será todo, ya lo creo que no. Solo es el comienzo de mi venganza escatológica.

martes, 3 de julio de 2012

Dios bendiga internet

Tras dormitar el día entero, el insomnio me atacó inexplicablemente esta noche. Cualquier hombre moderno y sofisticado que se precie aprovechará esas nocturnas horas para buscar a las musas por esa intrincada red de humanidad a la que llamamos "Internet". Las musas son realmente sencillas de encontrar en este mundo virtual, por lo que no tomará mucho tiempo al internauta medio darle un frote a la sardinilla con alguna maravilla de porno variado. Una vez logrado nuestro onanístico objetivo, la odisea por Internet se complica, pues solo un viajero observador reconocerá las inmensas oportunidades que la red nos brinda, esperando a que demos un enorme trago como si de un vaso de sudor de Kofi Annan se tratara.
En mi caso, debo reconocer que esta noche he pescado unas cuantas perlas (si quereis verlas pinchad en los enlaces, que os lo traigo calentito), entre las cuales se encuentra un supuesto video porno de Miley Cyrus, alias "Hannah Montana", alias "el cojo imberbe", alias "siete velas navideñas", protagonizado por una actriz porno asiática (lo creais o no, a pesar de la diferencia étnica entre las dos actrices, la gente seguía debatiendo en los comentarios si era o no era la actriz en cuestión. Al final va a ser verdad que las pajas te dejan ciego). Sin ni siquiera haber salido de la página, me encuentro otra maravilla, muestra de la inagotable avidez del ser humano por sorprenderse a sí mismo: una página web en la que por 29,99 dólares te dan un lustroso título de barón de Sealand. Para quien no lo sepa, Sealand es esta puta mierda. Probablemente esteis pensando lo mismo que yo, que preferís ser barones de los servicios de la estación de autobuses de Méndez Álvaro, sois unos inconformistas. Pues bien, la página todavía tiene algo que ofreceros. ¡Por solo 199,99 dólares (agarraos fuerte) te hacen conde!¡Solo doscientos dólares por semejante cagarro! ¡Viva la coprofilia!
Ya pensaba en reflejar mis descubrimientos en este blog de mis amores cuando de pronto ¡oh destino caprichoso, que no había acabado de sorprenderme todavía! Me encontré un vídeo en el que le hacen una tortilla de semen a una señorita y se la merienda. De puta madre, proteínas para el cuerpo. Porque la operación bikini está lleganto y todos queremos lucir lorzas con textura esperma. 
Así terminó mi larga noche de descubrimientos por Internet, está amaneciendo y sé que mañana no tendré necesidad de salir a la calle a buscar mi felicidad, pues ya me ha sido concedida. Nadie se come una tortilla de semen por la calle, pero ¿en internet? En Internet por supuesto, es un lugar mágico donde los sueños más sórdidos se hacen realidad.

viernes, 4 de mayo de 2012

Las maldiciones del humanista II

De vez en cuando, a causa de mi condición de humanista, me encuentro a mí mismo ilusionándome por aquellas cosas que acostumbraban a hacer las delicias de nuestros profesores más viejos, chochos y majaras. Del día a la noche, me descubro a mí mismo ( no sin horror) apuntando con mi pegajoso y grueso dedo índice mientras exclamo cosas como "¡Oh dios mío, un beato del siglo VIII!", "¡Oh, no me lo puedo creer, un kleenex con la última gayola de napoleón!" y la mejor de todas: "¡Que me aspen si eso no es un manuscrito donde Baroja describe como preparar un Colacao con 4 kilos de jamón york y una botella de whisky!".
Como aquella señora decrépita que trataba con pobre resultado ilusionarnos acerca de las visicitudes históricas, literarias o todas esas ingratas materias, la ilusión recorre mi colon cuando me encuentro con una rareza de esta calaña. Y me aterroriza comenzar a entender a esa pobre señora que parecía sufrir un éxtasis orgásmico al tratar un tema tan trepidante como la peste negra.
Yo, que siempre había tratado estos temas con el mismo escepticismo que ilusión, haciendo de mi estudio una enorme broma mediante métodos como buscar inverosímiles parecidos entre personajes históricos y melanomas malignos en las piernas de ancianos, me pregunto si toda esa gente esperaba que, una inenarrable cantidad de tiempo después de su penosa muerte, una serie de perturbados diesen saltitos y palmaditas de emoción al ver sus desechos mentales. Y justo después me pregunto: ¿No se parece este melanoma a Wiston Churchill?

lunes, 16 de abril de 2012

Me huele el culo a Domingo

La mejor sensación del mundo es la de ser un sucio inútil, atrapado en el sofá por telarañas de pereza, con el fin de semana a cuestas y el inicio de la siguiente procediendo a desnudarse como una señora decrépita dispuesta a violarte salvajemente. Despojándose poco a poco de sus abultados vestidos estampados de los chinos, ante nuestra impotente mirada de asco. Y mientras tanto, los fluidos y defecaciones se acumulan a la salida de nuestros aparatos excretores, deseosos de liberarse y conocer por fin mundo. Pero nosotros los retenemos porque incluso el retrete, a escasos 9 metros, es una meta demasiado complicada para una jornada en la que nuestras energías han aprovechado su día libre para irse al Ikea a comprar asquerosos muebles sin montar o a hacer chapucillas caseras.
Y nosotros, impotentes y atrapados en ese mueble acolchado como Don Pimpón en una cama de velcro, hediendo a ropa sucia y con los alerones cantando arias, porque hemos decidido que no vamos a hacer ni siquiera el esfuerzo de lavarnos en este, nuestro Sabat particular. Estoicos, inalterables, afrontando lánguidamente nuestro destino. Completamente conscientes de que el olor propio que percibimos es el hedor de una irremisible derrota contra el tiempo, el olor de la pereza. Un fuerte olor a culo y a Domingo.

viernes, 13 de abril de 2012

Entrevista a William Shakespeare

El otro día estaba ultimando los detalles de una escultura hecha con pelos púbicos de futbolistas de 3ª división y semen (del mío propio) cuando la puerta se vino abajo y allí estaba, William Shakespeare, señalandome amenazante con su dedo índice:
    -Haz el favor de no apuntarme con eso que a saber donde ha estado - dije sin hacerle mucho caso.
  -Quiero que me hagas una entrevista para el blog ese que regentas - contestó, devolviendo el dedo amenazante de vuelta a su culo.- Porque veo que no despega y que te estás volviendo más y más vago, y así no vamos a ningún sitio.
    -Bueno, pues manos a la obra- dije, señalandole un buen montón de muñecas hinchables para que se sentara.
      -¿Empezamos?
      - La grabadora ya está en marcha.-contesté impaciente- Empiezo:
LBD: Buenas tardes, señor William Shakespeare, estamos encantados de que nos haya concedido esta entrevista.
WS: Por favor, dejémonos de formalismos, William Shakespeare es muy largo. Mejor llamame "cielito mío".
LBD: ¿Le importaría si le llamo "cariñito", que es más corto?.
WS: Eso le gustaría a usted, tunante. Comience con las preguntas.
LBD: Está bien, primera pregunta: ¿A qué se dedica en sus ratos libres?
WS: Bueno, imagino que lo mismo que todos. Le doy un poco al speed, rompo mobiliario público, me introduzco objetos punzantes por el ano, toco la balalaika...
LBD: ¿Y la chupa?
WS: ¿Por qué iba a chupar una balalaika?
LBD: Cielito mío, hablo de falos.
WS: ¡Ah! Solo uno al día, despues de comer. Lo estoy dejando.
LBD: Bien, segunda pregunta: ¿Es Hamlet verdaderamente una alusión a "Edipo", de Sófocles, en alguna de sus facetas?
WS: ¿Pero de qué coño me estás hablando, sucio degenerado?
LBD: De la tumba de tus muertos, pero continuemos: ¿Qué maldades humanas de las que censura en sus obras (celos, envidia, traición...) considera usted más reprochable?
WS: Tener cocaína y no invitar a tus colegas.
LBD: ¿Y en qué libro encontramos tal vicio?
WS: Mire, caballero, esto es muy poco profesional. Si no se ha leído mi obra ¿cómo coño pretende hacerme una entrevista en condiciones?
LBD: Disculpeme, cielito mío, no se sulfure. Y ahora salga cagando hostias de mi casa, que va a salir los últimos videos de sexo con cojas y no quiero perdermelo.
WS: Bueno, pero prometame que en el último instante de la paja pensarás en mi cara.
LBD: No puedo prometer nada, pero lo intentaré.

A continuación procedía a expulsarlo sin paños calientes (que coño, a hostia viva) de mi habitáculo y a enchufarme a internet para deleitarme con magníficos videos porno de mutiladas. Qué quereis que os diga, soy un espíritu libre.

martes, 20 de marzo de 2012

Nueva adquisición

Ladys and gentelmen, algo mucho mejor que una nueva entrada se cierne sobre este pequeño espacio de perversión, placer anal, crapulencia, absurdo y reflexión. La providencia me ha concedido la colaboración de un ser de psique lo suficientemente enferma como para poder excretar su dialéctica por toda vuestra frente. Otra leyenda viva, otra bestia de otra dehesa, el mismísimo The Wes. Disfruten las finas muestras de su repugnante mentalidad como él disfrutará restregando por vuestra cara su pene húmedo en forma de reflexión.
Para todos aquellos subnormales que nos visitan sin tener dos dedos de frente, identificar los autores de cada entrada es tan sencillo como mirar debajo del todo el firmante. Os mimo demasiado, mis pequeños mongoles de sonrisa difusa.
Sin más dilación, The Wes en su debut.

lunes, 19 de marzo de 2012

Arqueología Anal

Montaba yo uno de esos autobuses inter-provinciales tan nuestros para atender graves asuntos que requerían mi inestimable presencia cuando me vi atacado por un fuerte escozor cutáneo. Mi ano se contrajo en una dolorosa mueca en la que los pliegues se superponían unos a otros, enrollando con su sensual bailoteo los largos y poderosos pelos que los pueblan. Una primera rascada de carbonera rebeló que tal molestia no se debía a una deficiencia higiénica.
Contrariado, observé como el picor bajaba por mis piernas y aparecía con especial saña en mis brazos, donde parecía que EEUU estuviese buscando petróleo con ese ahínco capitalista tan sexy que los ha llevado a ser la nación con mayor índice de obesidad infantil del mundo. Incomodado por la situación en la que me encontraba, me revolví en mi asiento liberando así una nube de polvo que parecía tener la misión de colonizar mis ojos con erótico resultado.
Con los ojos llorosos, una especie de orgullo historio-gráfico acompañó al descubrimiento de la causa de aquel picor que me recorría despreocupadamente la dermis. Años y años de historia en forma de polvo se habían acumulado en aquellos sillones forrados de un sucedáneo de terciopelo construidos a base de petróleo y electricidad estática. Un yacimiento arqueológico yacía (que es lo que suelen hacer los yacimientos) debajo de mi ojete, al tiempo que todo mi cuerpo se extremecía por ese contacto tan agresivo que es la acumulación de lustros de escamas de piel de gente anónima. Igual os digo, que por la sensación, la puta gente anónima debía tener gas mostaza en vez de una epidermis como las personas honradas y corrientes.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Neandertales hipotérmicos

Antes de ponerme a realizar una de mis actividades favoritas en internet (buscar porno cutre y barato para pelarme la sardinilla y poner "Carmina Burana" en el momento de correrme) me gusta ojear los periódicos cada mañana. Cuál no fue mi sorpresa cuando encontré una artículo sobre la extinción de los hombres de Neandertal por culpa del frío.
No se me ocurre una extinción más patética. El solo pensar en un montón de homínidos cabezones con cejas que parecen paraguas encogidos en posturas patéticas porque "hace rasca" me provoca un satisfactorio cosquilleo en las paredes del ano. Pero lo mejor de todo no es que, como las víctimas de congelación en montañas y esas mierdas, se muriesen en posturas absurdas individualmente. ¡Pensad en todo el colectivo! Una enorme aldea de simios pelones quietos todos en posturas inquietantes, como si estuviesen realizando una de las escenas de un formidable y anacrónico video de stop-motion. Una escena eterna de stop-motion bizarra... A quien no se le pongan los pezones a vibrar con esta escena no tiene corazón.
Comprended que en realidad, esos pequeños y deficientes hijos de dios eran unos visionarios, que en vista de la imposibilidad de realizar la toma necesaria por precariedades técnicas, decidieron esperar en sus absurdas posturas hasta el invento de la cámara, dejando en casa su rebequita de mamut en pro de las artes audiovisuales. ¿Y qué hemos hecho nosotros con esos héroes de la cultura? Hemos movido sus huesos y roto su postura eterna para estudiarlos, sin hacer la toma siquiera. Señores antropólogos y arqueólogos, hijos de putas todos, ¿qué va a ser lo siguiente? Ya que se han tomado tan a la ligera los proyectos de esos pobres seres ¿Por qué no acaban de insensibilizarse y hacen sopa con sus huesos?¿Eh? No, en serio, hagamos una sopa con ellos, debe ser un manjar curioso. Y ahora me voy en busca de ese porno barato.

jueves, 23 de febrero de 2012

Mis despertares o Tom Cruise is in da house

Esta mañana temprano, salí de entre las sabanas como de entre unos abultados labios vaginales en un parto. Mi bulbo raquideo se aferró a la almohada con unas manos inexistentes pero fuertes como un cubata de lejía. Reptando por el suelo, babeando todavía por el mono de fase rem que mi organismo estaba intentando eliminar, me deposito a mí mismo en la ducha.
La alcachofa de la ducha se me pone rebelde y moja todo el puñetero baño. Mi respuesta base sería darle un gancho de izquierdas a esa ramera metálica, pero mi parte racional hace el debut del día avisándome de la inutilidad de golpear objetos inanimados. Después de esta aparición, hace mutis por el foro y no vuelvo a verla hasta el desayuno. Noto como la cortina de la ducha, mojada por el orgasmo humidificador que acaba de tener mi ducha, ya de buena mañana, me roza la espalda. Pero mi encéfalo, al que ahora mismo imagino como una cebra sin extremidades y estrábica que canta despreocupadamente "Lucy in the Sky with Diamonds", interpreta que esa cortina de la ducha humeda no es tal, sino el dedo de un asesino que inexplicablemente se escondía en mi baño. Por alguna razón, que seguro que sería un reto para un tropel de psicóanalistas que me preguntarían si mi madre está buena, imagino al inexistente pero atemorizador asesino con la cara de Tom Cruise cruzada de oreja a oreja por una sonrisa crápula y pervertida.
Todo esto ocurre en una fracción de segundo durante la cual me tenso como una tira de bacon a la que le están haciendo un liftin. Utilizaré el eufemismo de que "el alegre habitante de mi bragueta se esconde del susto" para decir que mi pene por poco se invagina, clavandose en mis tripas, del susto que me llevé.
Con esta enfermiza anécdota en la que mi cerebro interpreta que Tom Cruise se ha colado en mi cuarto de baño para hacerme cosas horribles y asesinarme por la caricia malintencionada de una cortina de ducha mojada, quería dejar claro el siguiente mensaje: Me toca las narices los conceptos de "imaginario común" o "cultura popular", me niego a estar tan sumamente mediatizado como para que un Tom Cruise todavía más degenerado se cuele en mis paranoias matinales. Pero ni Tom Cruise ni ninguna estrellita de ese elenco de actorzuelos millonetis que llamamos Hollywood. Puedo permitir que un selecto grupo de actrices hollywoodienses se cuelen en algo más banal, como una polución nocturna. Pero, ¿en una paranoia matinal de recién levantado? ¡Por encima de mi cadaver!

miércoles, 22 de febrero de 2012

Vencer a la vergüenza

Lo primero que te echa para atrás de escribir tu propio blog acerca de opiniones personales es que probablemente ya existan miles de otros pajilleros, cuarentones, pederastas, gafapastas y demás depravados con la misma idea. Probablemente ninguna de tus opiniones sea mucho más original que una patata y merezcas las mismas visitas que la susodicha patata. Pero entonces un día, tras haberlo rechazado en numerosas ocasiones, un ego erecto y encabritado te incrusta de una colleja en la pantalla del ordenador y te obliga a escribir la primera entrada con una metafórica Magnun del 44 apuntando a tu puñetera cabeza de friki.
Es entonces cuando, a pesar de las reticencias pasadas y futuras, te pones a escribir sin importarte un carajo para quien y dejas escapar un fino chorro, casi tímido, de mierda cerebral. Y poco a poco coges confianza para dejar escapar por fin un vigoroso y alegre torrente de diarrea que asquee e ilusione por igual a unos lectores que probablemente sean tus padres o tu primo el de Huesca, y poco más.
Con esta feliz disposición en la cabeza, solo tengo una sola cosa más que añadir. A quien esté leyendo esto, por favor, ayúdeme. Mi ego no pierde detalle y es demasiado grande para que me deje escapar venciendolo a hostias. Por favor, ayuda.